No respondas pensando en una discusión o situación aislada. Piensa en cómo esta persona se comporta habitualmente contigo y con qué frecuencia se repiten estas conductas a lo largo del tiempo.
Todos podemos mostrar ocasionalmente actitudes egoístas, defensivas o controladoras, especialmente en momentos de estrés. Lo importante aquí es observar si se trata de situaciones aisladas o de un patrón recurrente en la relación.
Este test es orientativo y no pretende diagnosticar un trastorno de personalidad.