Tiene experiencia real en el mercado eléctrico.
Se siente cómodo analizando facturas y contratos.
Tiene criterio técnico y ojo para detectar errores.
Le gusta entender bien las cosas antes de dar una respuesta.
Puede explicar temas técnicos a personas no técnicas.
Le apasiona mantenerse al día de los cambios regulatorios
Disfruta ser el “experto” al que el equipo recurre.