Página 1 de 1

Diagnóstico Novarum de Continuidad de la Empresa Familiar

Objetivo del diagnóstico

Detectar el nivel de preparación de una empresa familiar para sostener su continuidad en el tiempo, identificando riesgos estructurales en cinco dimensiones:

1. Gobierno y toma de decisiones.
2. Sucesión y continuidad del liderazgo.
3. Profesionalización organizacional.
4. Vínculos familiares y acuerdos internos.
5. Propiedad, patrimonio y visión de futuro.

El resultado final genera el Índice de Riesgo Estructural en Empresa Familiar — IRE-EF.

Apellido y nombre

Correo electrónico

Teléfono

Empresa

País/Ciudad

Cantidad aproximada de empleados

Generación que conduce actualmente

Generación que conduce actualmente
A
B
C
D

¿Trabajan actualmente familiares en la empresa?

¿Cuántos familiares trabajan activamente?

Principal preocupación actual

Principal preocupación actual
A
B
C
D
E
F
G

A. Gobierno y toma de decisiones

La empresa cuenta con espacios formales para tomar decisiones importantes, más allá de las conversaciones informales entre familiares.

Está claro quién decide cada tema relevante: estrategia, inversiones, personas, dinero, patrimonio y temas familiares.

Existe un directorio, comité de dirección o mesa de conducción que se reúne con agenda, información e indicadores.

La empresa puede tomar decisiones importantes aunque el fundador o la persona principal no esté presente.

B. Sucesión y continuidad del liderazgo

Existe un plan claro para la sucesión del liderazgo actual.

Las próximas generaciones conocen qué se espera de ellas si quieren trabajar, dirigir o ser propietarias de la empresa.

La generación actual tiene conversado qué rol ocupará en el futuro cuando deje la conducción diaria.

La familia empresaria tiene previsto qué hacer ante una situación inesperada: enfermedad, fallecimiento, salida o incapacidad de una persona clave.

Profesionalización organizacional

Los roles, responsabilidades y autoridad de cada persona están claramente definidos.

Los procesos críticos de la empresa están ordenados y no dependen exclusivamente de una o dos personas.

La empresa cuenta con información económica, financiera y de gestión confiable para tomar decisiones.

Existen mandos medios, responsables o equipos capaces de sostener la operación sin intervención permanente de la familia.

Vínculos familiares y acuerdos internos

La familia puede conversar temas difíciles sin que eso deteriore gravemente los vínculos o paralice decisiones.

Hay criterios claros para ingreso, salida, remuneración y beneficios de familiares que trabajan en la empresa.

Existen reglas o acuerdos sobre cómo comunicarse, resolver desacuerdos y evitar conflictos destructivos.

La familia distingue con claridad los roles de familiar, trabajador, directivo y propietario.

Propiedad, patrimonio y visión de futuro

La propiedad de la empresa, los derechos y las responsabilidades de los socios están claros y conversados.

Existen criterios definidos sobre distribución de utilidades, reinversión, retiros y uso del dinero de la empresa.

La familia tiene una mirada ordenada sobre el patrimonio empresario, el patrimonio personal y los riesgos asociados.

Existe una visión compartida sobre qué quieren construir con la empresa familiar en los próximos 5 a 10 años.