Una pausa para escucharte, observarte y reconocer qué parte de vos necesita atención.
A veces creemos que algo en nuestra vida “no está bien”, pero no siempre sabemos qué es. Nuestra mente puede estar agotada mientras nuestro cuerpo sigue funcionando. Podemos sentir emociones que no estamos expresando. Podemos cuidar nuestro cuerpo y, aun así, sentirnos desconectados de nosotros mismos.
Por eso, antes de intentar cambiar algo, podemos empezar por algo mucho más simple: escucharnos.