Un pequeño espacio para recuperar perspectiva cuando algo te ha perturbado.
Algo ha ocurrido y tu mente se ha puesto rápidamente a trabajar.
Antes de intentar resolverlo todo, vamos a parar un momento.
No buscamos eliminar lo que sientes. Tampoco convencerte de que “no pasa nada”.
Solo observar qué está ocurriendo y abrir un poco más de espacio antes de responder.
🌿 Respira.
Suelta un poco hombros y mandíbula.
Y continúa.
Separar lo que ha ocurrido de lo que nuestra mente dice sobre ello ya empieza a darnos perspectiva.
No necesitamos cambiar nada todavía. Solo reconocer desde dónde estamos mirando la situación.