• Iniciativa y proactividad: no esperas instrucciones para actuar
• Capacidad de escribir conceptos jurídicos claros, concisos y comercialmente sensibles
• Comodidad con ambigüedad: en startups y firmas en crecimiento, a veces no todo está definido
• Curiosidad por el negocio de los clientes, no solo por las cuestiones legales
• Disposición a aprender y experimentar con IA y herramientas que optimicen tu práctica
• Alto ownership: si algo no funciona, lo arreglamos juntos.
• Excelente relación con el equipo: no trabajas solo, trabajas con todo el equipo.