- Escuchar sin juzgar.
- Respetar los procesos y creencias de cada mujer.
- Cuidar la confidencialidad de aquello que se comparta.
- No imponer nuestras propias verdades.
- Respetar los tiempos, límites y decisiones de cada participante.
- Participar desde el respeto, la presencia y la responsabilidad personal.