La violencia no siempre son gritos o golpes.
Muchas veces es: confusión, culpa, tensión constante, silencios que duelen, cambios de humor que te descolocan, o sentir que tus emociones son “el problema”.
Las personas altamente sensibles reaccionamos a estas microviolencias… pero sin un nombre claro es fácil dudar de una misma.
Este test no pone etiquetas:
te ayuda a si estás viviendo dinámicas que afectan tu autoestima, tu identidad y tu sistema nervioso.